Encarcelados en un mundo donde fueron programados para vivir. Para servir a los humanos que hicieron su creación. Los hombres arrasaron con todas las mujeres del planeta convirtiendo un nuevo mundo en solo la raza masculina. No hay diferencia de géneros, se han convertido en uno solo. Prostitución, luchas, tecnología avanzada, nuevas jerarquías… Caballeros, bienvenidos al paraíso…

Homines Hortum.



BITE ME, BABY







Conectarse

Recuperar mi contraseña








¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 44 el Miér Jul 19, 2017 2:21 am.







Últimos temas
» Saint Seiya Gold Myth
Lun Jun 29, 2015 10:51 am por Invitado

» Limpieza de afiliados
Miér Abr 01, 2015 8:58 pm por Invitado

» What's Up!? The Rules—
Lun Feb 16, 2015 9:15 pm por Kyochi Kokonose

» khanes of war (Afiliacion Elite)
Dom Oct 26, 2014 11:21 am por Invitado

» Lyurand Terris [Normal]
Sáb Sep 13, 2014 12:50 am por Invitado

» Academia Ciaeth | Élite - Cambio de Botón
Vie Sep 05, 2014 4:52 pm por Invitado

» Pokémon Elysium ROL [Cambio de Botón]
Miér Ago 06, 2014 7:06 am por Invitado

» [Re-apertura] Gizem - Normal [cambio de botón]
Jue Jul 17, 2014 10:26 pm por Invitado

» { Spectra Entertainment —Hermana [YAOI]
Mar Jul 08, 2014 4:16 pm por Gintoki “Grim” V. Sakata














MÁSTER TENNEN PAAMA
GINTOKI "GRIM" V. SAKATA
PERFIL - MP
TÚ OXÍGENADO ADMIN
VICTOR K. MOONSPELL
PERFIL - MP
ADMIN
BUSCANDO UN AMOR
PERFIL - MP







SOULMATE

GOLD


pandoralovers
SILVER

Academy Dark Wind

Pulse
Crear
Hatfield Universitiy
 
OnatabanaCrear foro
Bleach: Shadow Of Seireitei
Danger Clan
Infection Rol
OPPUGNO THE LIGHTS
Shinobi Wish Nova Orbis
Souls & Swords
Falthirien[k]ing Project
Sword Art Online (SAO) photo 3535_zps8cc7883a.gif
 photo 40x40-1.pngStanford University
London City RPG

Forbidden City

kuroshitsuji RolKiefer University

Game of Thrones
 Teen Titans New Generation
 Pokémon Soul

Baltofans-vocaloid
Shaman King Fukkatsu RolGakuen Shingetsu Rol
Pandora: Shin Seiki
League of Legends Rol
HOLYWELL CITY RPG

School Codes
Survival PokerCrear foroSG

Ciudad Hino [
Human DesireHell Guns RolDS
School of devil Wayi
BRONZE


DIRECTORIO





TOP

Shiki Topsite!
Vote for Homines Hortum at Top Site List PlanetOnigroup Top List
Vera's Tales TopsiteKuroi Bara Top List
 Wonderful Nightmare Top Site


BLOG'S

Forbidden Paradise
Mangas YaoiMangas Yaoi








PRÓXIMAMENTE







Este skin ha sido diseñado en su totalidad para el foro Reckless University, por su web máster Swag “Swaggie” X. McCoy, la cual fue muy amable en cedernos la totalidad del diseño para poder editarlo a nuestro gusto. la edición; el color, la historia y totalmente su administración es para el Staff de Homines Hortum; el cual no tiene ninguna objeción si alguna de las imágenes editadas que han de ver les guste y puedan tomarlas con el permitido crédito; cualquier plagio está completamente prohibido. El widget de Staff ha sido obra de Ramona de osc. Gracias por su tutoría de ayuda.
El contenido es obra de la administración de #Homines Hortum. Idea original basada del foro #Hortus Deroum el cual el administrador principal obtuvo el permiso de editar la historia y ambientarla de una manera diferente a la original. El foro quedo en estado inactivo. Idea original de #Oriana Ojeda, Ideas editadas y parte de la originalidad de #Gintoki “Grim” V. Sakata #. Diseño grafico realizado por #Gintoki “Grim” V. Sakata. Todas las tablillas son propiedad del #Staff de Homines Hortum. La originalidad es lo que llama la atención, no plagies. Se educado.


credits.
pictures: © zerochan, deviantart & we♥it
skin: © Reckless University
lyrics: © Gintoki “Grim” V. Sakata
© -



♥ Homines "Yaoi" Hortum




You can feel? || Priv. Val }{

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por "Xoel" Uthmân el Sáb Ene 18, 2014 1:49 pm

-¡Salud!-

El estallido de varias jarras inundó el lugar y tras el mencionado las golas de los participantes en aquello dejaron paso a un líquido amarillento que se escurrió no únicamente por la garganta, también fuera de ella, empapándoles barba y mentones al unísono, muchos de esos hombres chocaron el culo del vaso contra la amaderada mesa cuando terminaron el copioso trago, riéndose a mandíbula batiente.

-¡Menuda faena la de hoy, eh!- chistó uno.
-¡¿Qué cojones dices?! ¡Tú te quedaste en tierra!- éste otro simuló disparar la nada. Te perdiste lo mejor, marica.-

-La cosa es que tenemos bajo nuestro poder una pieza exquisita. Un androide que venderemos a un desorbitado precio. - cuando éste habló todas las miradas se postraron sobre el mismo: No había dudas de quién capitaneaba el grupo de maleantes. Brazo robusto se hizo con el cuerpo más bien minúsculo del muchacho que tenía justo a su diestra. Las manos del niño sujetaban una taza de té y con cierto ademán sorprendido recayó contra el costado de ése cuerpo que ahora le capturaba. - Además, hemos iniciado a X!- el resto coreo y alzaron copas, en su mayoría ya vacías. Quién mantuvo en todo momento la mencionada taza entre sus dedos esbozó un gesto íntegramente aburrido. –No jodas, Louis.- chistó, apartándose de ése cuerpo para volver a su erguida posición. Enervó la taza y sopló, ahora nadie hablaba y el jolgorio anterior no era más que miradas compartidas entre unos y otros. Sopló sobre el agua teñida y dio un sorbo, tras ello volvió a tomar la palabra. –Os retrasasteis y únicamente lograsteis una ridícula pieza de un cargamento de diez.- fijó lo oscuro de su mirada en ése que tenía a su vera y éste se rascó la nuca con cierto aire nervioso. El crío volvió su atención a los pozos de su bebida mientras el resto volvía a la olvidada conversación, empero él estaba ya lejos de siquiera desear escuchar o ser partícipe de la misma: Vaya, vaya. Sonrió de manera retorcida al verdaderamente interpretar aquello como una señal. Removió ligeramente el vaso de un costado a otro para apartar la rojiza agua que aún restaba y no le quedó duda, el destino estaba hablando.

¿Qué qué había entre las hojas de ése poso?: Un gato.


✖ ------ ✖ ------ ✖ ------ ✖ ------ ✖ ------ ✖ ------

Golpes y bramidos, carcajadas y muy inexactas copias de la batalla anterior. Aquello dejó de ser una mesa para convertirse en el más excéntrico de los teatros, las mejillas azoradas de los presentes y la cantidad de jarras aglomeradas al suelo evidenciaban la salubridad de aquellos que se tambaleaban sujetándose unos a otros. ¿Y aquellos eran los que UT había dejado a su cargo?. De soslayo su mirada buscó Louis, éste se encontraba entretenido bajo las faldas menores de un numan que muy posiblemente contaría con su propia edad ¿15? ¿16?. Aquellos prostitutos se iniciaban cada vez más jóvenes, sin duda. La mirada del adulto, quizás sintiendo la otra escudriñándole y apuntándole en la nuca se encontró con la del pequeño demonio y éste le dibujó una sonrisa de esas que lograban desear hundir la punta del zapato en el recto. –¿No sabes cómo va esto, X?- le habló rozando la mejilla del rubio elegido para satisfacerse.

Lo siento si no entiendo cómo funcionan vuestros asuntos. De pequeño quería ser digno hijo de UT, no prostituto de lujo. Qué se le va a hacer.

Pero calló. Calló mordiéndose la lengua y se levantó sin dar excusas a ninguno de los presentes, realmente ninguno pareció darse cuenta de su movimiento pues borrachos como estaban a duras penas eran capaces de pronunciar dos frases sin eructar o terminar por caer. Patético. Louis volvió a su enmienda, siendo como era, ése de pequeñas proporciones iría, posiblemente, a saciar esa sed animal que le predominaba. ¡¡Ahh!! ¡Dulces neonatos! Apenas 16 años, le había dicho UT, pero la mentalidad de ése que se escurría entre los del bar abrumaba, tanto por la inteligencia cómo por su saber estar. Era todo un diablo, no había ningún tipo de duda al respecto. –[b]Buuuh... Louis... Sigo aquí...[/color]- el prostituto buscó el oído del adulto y éste se estremeció volviendo las manos del lugar abandonado. Cierto, allí tenía a quién debía rellenar con amor propio.

Se destino era esa barra en la que poco más que un par de numans y algún vástago yacía allí en espera de su trago para volver a las mesas. Los barman eran increíblemente atractivos y parecían sin duda tener el interés de más de uno de los aglomerados, concretamente se fijó en uno de oscuro pelo adherido a la cara, mejillas rosas, boca tan roja como una manzana y mirada perdida en los movimientos de un rubio que iba y venía con los diversos tragos a servir: Oh, ése sería fácil presa.
Aceleró el paso con la mirada fija en su objetivo y tal fue su obsesión por llegar a él antes que se esfumase entre el resto de presentes que no paró atención al camino existente. Crack Vaso contra el suelo y la camisa de dos cubierta en alguna bebida que no supo identificar pero que resultaba escandalosamente fría al contacto con su caldeada dermis. El choque para con el desconocido fue lo suficientemente fuerte, no sólo para que el vaso que ése sujetaba se diera contra el suelo, si no para que él mismo trastabillase movido siempre por el poco peso con el que desgraciadamente contaba y terminase con las posaderas contra el muy pegajoso suelo del bar. Alzó la mirad con una ira irracional hacia el que se había atrevido a cruzarse en su camino y lo primero que pudo observar al alzar el mentón en busca del mismo fue... Fue una cara que se le asemejó a un gato.

Ahí lo tienes.
avatar
"Xoel" Uthmân
Demonio
Demonio

Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 04/01/2014

Money
Dinero: $2000

Volver arriba Ir abajo

Re: You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por Valerius XIII. Kyllmann el Sáb Ene 18, 2014 5:06 pm


-¿Un robo?-repitió Valerius, alzando la vista de su trabajo. Tanto su mirada como su tono indicaba que eso no era nada nuevo. En este mundo, al igual que el anterior, la seguridad no estaba 100% asegurada. Daba igual lo que se hiciese. Era algo intrínseco en la naturaleza de este mundo. Valerius contuvo su irritación y señaló una pila de papeles que había sobre su esa. -¿Ve eso, Simón? Esas son las denuncias de robo que ha habido esta semana. SOLO esta semana- matizó, masajeándose la sienes. -Las autoridades están desbordados de trabajo y- empezó a explicar en tono cansado, como si fuera un discurso que ya había repetido muchas veces.

-¡Lo se, señor Kyllmann!- se apresuró a interrumpirle el joven secretario que había venido a informarle. Se llevó una siniestra mirada por parte de Valerius. ¿Cómo se atrevía a interrumpirle? Le mira con atención. Era joven, y ligeramente atractivo. Estaba bien formado, pese a estar horas sentado en una oficina. Y si había logrado su puesto eso quería decir que sabía adular y obedecer a sus superiores, por lo que contaba con suficiente inteligencia para saber marcar ciertos límites de seguridad. Ciertos limites que había roto al interrumpirlo. Viendo la que se le avecinaba por tamaña ofensa hacía el alquimista, se apresuró a continuar hablando. -Es que... el presidente de la compañía de androides afectada esta aquí...- explicó, tragando saliva. -Al parecer le robaron un nuevo modelo que no ha salido a la venta... Y quiere reunirse con usted-

Valerius cerró por un momento los ojos con irritación. Claro, el chico se había visto en la triste situación de estar entre dos figuras de poder... ¿qué podía hacer sino confiar en salir con su reputación intacta entra esas dos personalidades?

Un suspiro de resignación se escapó de entre los labios de Valerius. Dejó aparcado en un lado su portátil. Y entrecruzó los dedos de sus dos manos enguantadas sobre la mesa del escritorio.

-¿Dónde quiere reunirse conmigo el director de la compañía?-

֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍֍

El Club Nocturna. Uno de los sitios más populares de la ciudad. Y también uno de los más atestados de numan, androides, y vete a saber que más.

Mientras en el primer piso la pista de baile retumbaba bajo los pasos de baile desenfrenado de los que llenaban el lugar, un piso más arriba (la zona VIP) había estado Valerius reunido con el presidente de la compañía de androides afectada del robo. No necesito ni cinco minutos para catalogarlo de un imbecil de baja moral. El colmo ya fue cuando les sirvieron la cena ambos... el plato que sostenía los alimentos era un tierno y excitado jovencito. Y desnudo, por supuesto. Miraba a los dos comensales con una lujuriosa anticipación ante lo que iba a pasar.

-Espero que le guste el postre-
le sonrió el hombre, con una sonrisa que ayudaba a adivinar cuantas copas se había tomado ya el hombre. Mientras Valerius solo llevaba una copa de vino (después de todo, había venido a tratar de temas serios) ese hombre se había ventilado la botella entera.

-Delicioso- contestó en tono llano. Ya habían hablado de todo lo importante que tenían que hablar, y el alquimista juzgó que no pensaba tolerar estar un minuto más estar ante ese sujeto. -Pero si me disculpa, me están llamando y tengo deberes que retomar. Le agradezco la cena. Se tomaran medidas para lo del androide, se lo prometo- se levantó con agilidad, aunque algo envarado por la irritación. -Le deseo que pase una buena noche- hizo una seca inclinación con la cabeza, y se largó.

Bajo al piso de abajo y se quedo algo aturdido por la multitud. Estaban los que bailaban en la pista, otros que pedían sus copas en la barra, y otros que se lo estaban pasando genial en las mesas esparcidas por la sala. Las bebidas y los prostitutos estaban esparcidos por el lugar con generosidad.

"Esto es un antro de los peores instintos" pensó con desagrado. Aún así... nunca había estado allí. Y tenía cierta curiosidad por ver cuan bajo podían caer los seres que allí pululaban.

Observaría. Si. Siempre esa había sido su habilidad con el paso de los siglos: observar, y registrar en su mente.

Se encaminó a la barra como pudo entre el gentío, y pidió lo que le pareció más normalito para beber. Tras eso, sus ojos barrieron la zona para localizar algún sitio donde situarse y observar apartado el comportamiento de que allí se divertían.

Y en eso estaba, hasta que algo pequeño, y sin identificar, chocó contra él, logrando que el contenido de su copa se vertiera tanto en su chaqueta negra como la camisa blanca que llevaba debajo.

Y esa ya fue la gota que colmo el vaso del día que llevaba.

Bajó la mirada para toparse con el osado que se había atrevido a chocar contra él cuando...

-¿Un mocoso?- preguntó en voz alta, agachándose para ver a la figura que estaba sentada en el suelo. Viendo las porquerías y basura que había sobre la superficie... él ya hubiera quemado esos pantalones. No podía ver muy bien sus rasgos, pero indudablemente infantiles. -¿Se puede saber que hace un mocoso como tu en este antro? Tus padres deben haber invertido una gran educación contigo- resopló sarcástico, disipándose un poco su mal humor por la incredulidad. Se paso la copa (ya medio vacía) a su mano mecánica, y le tendió la otra al joven para ayudarle a levantarse. -Vete de aquí niño, aprovecha tu infancia mientras puedas y te dejen-
avatar
Valerius XIII. Kyllmann
Alquimista
Alquimista

Mensajes : 78
Fecha de inscripción : 09/01/2014

Money
Dinero: $2000

Volver arriba Ir abajo

Re: You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por "Xoel" Uthmân el Sáb Ene 18, 2014 6:41 pm

Tsk. Su cara y reluciente camisa nueva importada echada a perder por el jodido líquido que ahora le impregnaba hasta la piel de debajo, marcando ése punto de su composición que no sobresalía en absoluto por ser fuerte o amplio: Pecho lampiño sin más protuberancias que la condecoración de dos pequeños pezones rosados. Nada a destacar, era verdaderamente..

Mocoso. [...]Niño. [...] Infancia. [...]

Un ligero pero vistoso tic se hizo con su diestra ceja cuando el extraño profirió sin bochorno toda esa metralla de designaciones. Entre las luces opacas y el movimiento de las sombras de los ahí aglomerados pudo ser capaz de distinguir como una palma se abría paso y se tendía hasta su posición, el ahí agachado le ofrecía ayuda como buen samaritano. Muy posiblemente no era asiduo al lugar, por el contrario hubiera huido con el rabo encogido y el culo apretado. –Mis padres ahora mismo están cerrando un negocio aquí mismo.- sus dedos rozaron con la desconocida piel: Cálida, eso le indicaba que no era un vástago.

Despacio y como si se tratase de un minucioso ritual dígitos pertenecientes fueron recorriendo aquella piel en lánguido movimiento que se prolongó quizás más de lo esperado por parte de ése... ¿Albino? Maldita fuera la iluminación del local.

-De cualquier forma estaba por irme.- lejos de esperar un apretón de manos y el posterior estirón que de seguro el adulto tenía ya planeado para poder alzarlo del suelo, sus dedos se enroscaron en la muñeca del adulto: Oh, medida estándar. 15 cm de circunferencia... Algo delgado, pero perfecto para no sufrir laceraciones con los grilletes.

Teniéndole asiado desde ése punto se aprovechó del notable peso superior de éste y así se alzó frente al otro, haciendo balanza entre su cuerpo y la fuerza foránea para recuperar la posición. Tenerle ahí agachado era tan sumamente atractivo que no pudo evitar sonreírle al imaginárselo lamiéndole las botas que decoraban su atuendo juvenil. No le soltó de aquella delgada extensión de cuerpo, si no que tiró sutilmente de la misma en busca del fortuito levantamiento por su parte. –Pero he derrochado una copa... ¿Te importa si te invito a otra?- la voz infantil sonó con abrumadora inocencia a pesar de que estaba a un jodido y perturbador pensamiento más de abultar paquete. –Tranquilo, yo no bebo más que el horripilante té que sirven por aquí.- y era justamente la sonrisa de ahora la que a tantos llegó a encandilar, a confundir. Nadie averiguaría cuales eran los verdaderos gustos de alguien que rezumaba inocencia y juventud por cada poro de su infernal existencia.

Era imposible por culpa de las luces poder saber el color de sus ojos o incluso ser verdadero participe de sus expresiones, pero era atractivo hasta el punto de desear metérsela esa misma noche, algo que realmente no entraba en su oscuro protocolo.

Caminó hacia la barra y una vez la alcanzó un chico de cabellera rubia conocido por esos lares como Kai fue quién le atendió entre otros tantos que iban y volvían con bandejas repletas en licores. –Un té helado y...- deslizó la mirada hacia el contrario y el barman siguió las indicaciones que el de cabellera incolora le profirió, tras ello desapareció en busca de poder hacer el pedido.

Buscando crear cierta aura de poderío se subió a una de esas alargadas sillas abandonadas frente a la barra para poder sentarse, propinándose de paso unos centímetros extra a su escueta fisonomía. Le miró directo a los ojos y esta vez si supo apreciar el color de los mismos. Era como el mismísimo mar... ¿Sería que en vez del gato se había topado con un tiburón? ¿O sería un delfín amariconado? –Me llamo Xoel.- prosiguió hablando con voz de falsete, timbre que varios habían etiquetado de adulador antes de caer en las garras del inmortal.

Kai regresó con lo demandado por ambos clientes dejándolo sobre aquella húmeda y pegajosa de madera. El menor hundió la diestra en uno de sus bolsillos y de éste sacó un billete de 50 que posteriormente dejó sobre la barra. –Sé buen chico y quédate el cambio.- el rubio no hizo más que asentir y desaparecer de su vista con dinero en mano, era obvio que por un motivo u otro ése chico le temía. El pequeño giró sobre su misma posición para encararse al extranjero una vez se hizo con su propia bebida y la alzó frente a las narices foráneas. –Por éste encuentro que el destino nos ha deparado...- pareció meditar. Aún no tenía el nombre del responsable de que la parte posterior de sus pantalones estuviese mojada. –... Dulce gatito.- volvió a su sonrisa confiada e íntegramente infantil antes de dar el primer trago al té. Los hielos se movieron ante el descenso del agua creando un tintineo casi dulce, tanto al oído como al paladar.

Descendió la mano y junto con ello lo hizo el vaso. Padres no podrían haber elegido una mejor noche para ir a ése mugriento antro.
avatar
"Xoel" Uthmân
Demonio
Demonio

Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 04/01/2014

Money
Dinero: $2000

Volver arriba Ir abajo

Re: You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por Valerius XIII. Kyllmann el Sáb Ene 18, 2014 7:47 pm


Notó como los dedos cálidos del crío iban tanteando la mano que le había extendido. Quizás estaba extrañado de notar los guantes que cubría su piel en un espacio cerrado como era ese club. O simplemente quería asegurarse de que realmente le estaba ayudando, y no atracando, o algo peor.

Aunque su voz sonó a duras penas entre la música y las risas, tenía ese típico timbre de los chicos a los que aún no les ha salido pelo donde debe salir. Le sorprendía que unos padres se atrevieran a llevar a su hijo a ese local. Sobretodo después de algunas cosas que había visto en el segundo piso... y que no le importaría olvidar.

"A veces es una condena tener buena memoria" pensó para sí, ignorando como los dedos del chico se aferraban a su muñeca, buscando su piel. Iba a alzarle aprovechando el impulso de su cuerpo... pero el mocoso se le adelantó, y ágilmente, gracias a la propia habilidad y gracia que tienen los niños de ese exiguo tamaño, se alzó ante él... pero no sobre él. Era realmente canijo. Valerius no pudo evitar arquear una ceja. Le sacaba dos cabezas al chico, por lo menos.

Pero por lo visto el niño no era una bestia salvaje. Y tenía ciertos modales. Le sorprendió y el complació que quisiera atribuirle la bebida perdida. Acababa de sumar un punto el chaval.

-De acuerdo, lo veo justo- asintió levemente, se zafó de su agarre sutilmente, simulando que tenía que ajustarse los guantes y con paso tranquilo le siguió entre la gente, con cuidado de no perderle entre la multitud.

Alcanzaron la barra, y el chaval, como si fuera un experto de toda la vida consiguió enseguida la atención de unos camareros.

-Un té helado y...- le miró, y fue entonces cuando por unos instantes sus miradas se cruzaron.

Tenía unos ojos oscuros, como pozos. Por un momento Valerius frunció el ceño, sintiéndose extrañamente abrumados por ellos. Se quito esas sensaciones rápidamente de la cabeza y volvió la vista al camarero. -Una copa de vino, por favor- pidió educadamente.

Mientras esperaban a que trajera lo pedido, el mocoso se presentó con una voz que en ciertos barrios ya le hubiera servido para ser violado. En serio, ¿qué hacía ese mocoso en este lugar?

-Xoel...- repitió, mirándolo con atención. -Es un nombre extraño para un mocoso.- comentó con tranquilidad. Justo iba a presentarse él cuando vino el camarero de nuevo con lo solicitado.

Valerius no pudo evitar parpadear al ver el dinero que el chico depositó en la mesa. Y encima no quería el cambio. Clavó de nuevo su mirada en ese chico. Tenía una ropa juvenil, pero se percibía cierta calidad en ella. El chaval estaba indudablemente sano y buen cuidado... quizás sus padres no fueran precisamente pobres. Eso le hizo despertar su curiosidad, y un poco de sospecha. La gente con dinero que llegaba a este local... no era de fiar.

Quizás si interrogaba al chico pudiera enterarse de algo. Podía contar con la inocencia del chaval para descubrir algo... interesante.

Cogió la copa de vino, pero no imitó el gesto del brindis del chaval. Brindar por el destino... era como una clase de broma para él.

Lo que ya no le gusto fue ese "Dulce gatito" y estuvo a punto de escupir el vino por la boca. Carraspeó, intentando controlarse y clavó una mirada airada en el mocoso, que acababa de perder 100 puntos de golpe.

-Soy Valerius, ese es mi nombre, así que olvídate de esa clase de epítetos - replicó con voz dura. Dio un sorbo al vino, para calmarse e ignorar durante unos segundos esa sonrisa infantil. Tuvo que contener una mueca... no era muy buen vino, pero por ese precio... no podía pedirle peras al olmo.

Aprovechó para desabrocharse un poco el cuello de su camisa y la chaqueta. En ese antro hacía calor... Eso si, procuró no mirar la mancha que ahora cubría la ropa. Era una ofensa hacia su persona. Tenía ganas de quemar la ropa. Seguramente lo hiciera, pero ya cuando estuviera en su casa. Se paso su mano buena por el pelo, para apartárselo un poco y no le diera tanto calor.

-Y dime canijo, ¿en que trabajan tus padres?- preguntó en un tono suave, como si solo estuviera buscando un tema del cual charlar.
avatar
Valerius XIII. Kyllmann
Alquimista
Alquimista

Mensajes : 78
Fecha de inscripción : 09/01/2014

Money
Dinero: $2000

Volver arriba Ir abajo

Re: You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por "Xoel" Uthmân el Sáb Ene 18, 2014 8:30 pm

Extranjero pero huraño. No parecía que el de platinada cabellera pintase nada en un lugar como aquel, no tenía fachada de proxeneta, tampoco de pedófilo para recurrir a los servicios de los niños que circulaban embutidos en cuero. Su apariencia era impoluta por lo que la idea de que fuera un yonki se esfumó tan rápido como vino. Un infiltrado. Aquello sencillamente pondría las cosas más interesantes.

Valerius...

Se repitió el nombre mentalmente, grabándolo a fuego, anidándolo en un hueco especial. Ése gatito se lo merecía. –En ése caso, un placer, Valerius.- no debía tentar al enfado, llevarlo a su terreno sería un juego del que disfrutaría.

Piernas cortas se movieron sobre el asiento en el que yacía, balanceándolas con la inocencia propia de un chaval de su edad, parecía no estar prestándole atención empero mirada tan profunda como la noche delineó cada porción de la nueva y recién descubierta piel que tanta ropa escondió. Blanca... Era blanca. La melena fue echada hacía atrás descubriéndole las fracciones de manera más certera. Eran salvajes, cómo todo él. Se tuvo que relamer los labios para contener el deseo de atacarle con un mordisco en la zona dónde atisbó algo de sudor y fue que revocó toda atención para con su vaso a medio llenar. El apelativo le llegó por encima de la música y por segunda vez su ceja se movió por la irritación que aquello logró producirle. –¿Mis padres?- movió la pajita que decoraba el trago, removiendo los hielos que en comparación a cuando el rubio trajo la bebida parecían haberse consumido peligrosamente creando un pequeño torbellino con el agua del té antes de volver a alzar la mirada. –Negocian los suministros del alcohol del recinto.- ¡Qué bien se le daba mentir! Estaba muy lejos de ser algo así.

Como si hasta ahora no hubiera reparado en las ropas del adulto fingió sorpresa al ver una gran mancha en aquello a medio desabrochar. –¡Vaya!- la preocupación tildó en esa voz de falsete casi aniñada y tras dejar el vaso aún sin terminar sobre la barra que tenía a sus espaldas saltó del asiento tras ágil brinco, estableciendo nuevo contacto entre las suelas de sus lustrosos zapatos y lo pegajoso de ése mohoso suelo. –No había visto la mancha... Cuanto lo lamento, Valerius.- observó al que le sacaba más de dos cabezas desde su desventajosa posición, entregándole mirada afligida. –Sé cómo quitar las manchas de vino, ya sabes, mis padres trabajan con ése tipo de bebidas.-

Señaló con uno de sus finos dedos en dirección a los baños del local y mientras apuntaba la mencionada volvió a buscar esa clara mirada que sin duda sobresalía por encima del resto. –Podemos ir al de discapacitados, tengo la llave y al no merodear nadie por ahí está limpio.- sonrisa cargada en fingida culpa se hizo con el semblante del más bajo. –Será un minuto.- aseguró.

Pero apartarle de la muchedumbre era ahora principal cometido. Nadie repetía en una misma conversación los apelativos a su edad –o tamaño- y salía de ahí sin escarmiento. No sabía ése pobre hombre lo que iba a presenciar y vivir en carne propia si seguía los pasos que el inmortal ya estaba direccionando hacia los señalados.

No esperó su respuesta antes de avanzar, realmente no precisaba de ella. De un modo u otro la mirada de ése numan le decía que era un sumiso nato, uno rebelde no obstante, pero que abriría las piernas con un chasquido de dedos cuando lograse dominarle cómo era debido.

La trampa estaba preparada y el gatito sólo tendría que morder el anzuelo.

Alcanzó la puerta de un servicio que estaba vetado al publico normal, a esos que se conformaban con retretes repletos de micciones varias y secreciones de otra índole. Una llave apareció en la mano del demonio y éste la introdujo en la cerradura perteneciente, un chasqueo rudimentario le hizo saber que la puerta a la perversión estaba abierta y para cumplimentarlo sólo faltaba el ingrediente de esa noche: El gatito de largas uñas.

Apoyó la contraria a la que sujetaba la llave sobre el portón y empujó ligeramente, permitiéndole el paso a quién, juraba, ya tendría detrás.
avatar
"Xoel" Uthmân
Demonio
Demonio

Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 04/01/2014

Money
Dinero: $2000

Volver arriba Ir abajo

Re: You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por Valerius XIII. Kyllmann el Sáb Ene 18, 2014 9:05 pm

Valerius no supo interpretar la mirada que le dirigía ese chico antes de que se centrara en su bebida, como si estuviera meditando sobre la pregunta que acababa de hacerle, y su respuesta... Una respuesta que finalmente abandonó esos finos y sonrosados labios. Ahora también húmedos por la bebida.

-Entiendo... entonces debes ayudarlos a transportar las cajas de bebidas, ¿no es así?- le miró, como calculando cuantas cajas podía llevar antes de caer derrumbado. -...- se encogió de hombros. -Mejor menuda ayuda, que ninguna- sentenció, no muy impresionado por el cuerpo que intuía bajo la ropa del chaval.

Dio un nuevo sorbo a su copa, cuando una nueva exclamación del crío le sacó de sus pensamientos. El solo mencionar la mancha le hizo esbozar una ligera mueca. Estaba pretendiendo ignorarla y ese mocoso casi se la estaba volviendo a restregar por la cara... o no. Vaya, al final algo de suerte. Si sus padres se dedicaban a esa negocio era lógico que ese renacuajo supiera sobre el tema. Es más, estaba seguro que con ese cuerpo de princesa más de un desastre habría organizado, y más de una mancha habría provocado.

Lo que le incomodo ya un poco fue la idea de usar los baños de los discapacitados. Después de todo había una normas. Estaba el baño para hombres y el baño para discapacitados. Cada cosa tenía su orden.

-Será un minuto- el chico debió ver la duda en su mirada, que añadió ese último comentario.

-...- suspiró. -Bueno, si es rápido, esta bien. Espero que funcione, chaval- dejó la copa ya casi vacía de vino sobre la mesa, y ajustándose la ropa se apresuró a seguir a ese rabo de lagartija entre la muchedumbre. Era rápido y ágil el condenado.

Solicito y educado, el joven le cedió el paso dentro del baño.

"El mico va aprendiendo modales"
pensó para sí, ligeramente divertido. Al parecer, el día no iba acabar tan mal como parecía. Conseguir deshacerse de la mancha era algo que agradecía.

-¿Y cómo es ese sistema?- preguntó con curiosidad, mientras se adentraba en el baño y lo inspeccionaba con ojo crítico.
avatar
Valerius XIII. Kyllmann
Alquimista
Alquimista

Mensajes : 78
Fecha de inscripción : 09/01/2014

Money
Dinero: $2000

Volver arriba Ir abajo

Re: You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por "Xoel" Uthmân el Sáb Ene 18, 2014 9:41 pm

Aspiró cuando el de sedosa cabellera pasó por su lado una vez la puerta estuvo abierta, olisqueando con ello el perfume que embadurnaba al adulto: Sublime.

Ése que ahora mantendría encarcelado no sólo contaba con cuerpo envidiable para muchos de los desafortunados que bailaban apenas unos metros de dónde ambos se encontraban en pos de conseguir pareja o un polvo mediocre en cualquier callejón, también disgregaba un aroma apetitoso, atrayente. Le atraía de manera irrevocable. Las ganas de insertarse en su cuerpo le hacían estremecer. Empero debía recordar que esa presa suya tenía uñas.

Cerró tras de sí la puerta una vez ambos quedaron dentro y echó el cerrojo, guardándose la llave en la parte posterior de su propio pantalón. Avanzó seguro hacia el albino, extendiendo la diestra mientras hablaba. –Dame la prenda.- su aniñada voz falseada dejó de mostrarse cómo tal y aunque aún retumbaba en los oídos como infantiloide ya no tenía esos matices de fingida y desmedida inocencia. Esperó a que la mencionada le fuera entregada y entonces fue cuando aquel león con piel de corderito se hizo con su bocado de esa noche.

Posicionándose justo detrás del más alto flexionó las rodillas para que estas golpeasen ambas espinillas del confiado y cuando éste se reclinó hacia delante por el dolor se movió más rápido que cualquier cuadrúpedo quedando frente al que posiblemente proliferaría toda serie de insultos y reyertas para consigo: Mal menor sería aquel.

Tanteó por debajo de su fino abrigo hasta dar con lo deseado. Finas esposas parecieron brillar bajo la única y tintineante luz de ése maltrecho baño y con un movimiento que denotaba experiencia cazó las dos muñecas del desconocido en una única argolla metálica –motivo por el que posteriormente le midió con los dedos la zona.-, el otro aro fue a parar a la barra de hierro que los que iban a ése baño utilizaban para acomodarse sobre la taza. Cabía mencionar que susodicha barra estaba creada especialmente para los que se desplazaban en aquellas sillas provistas de ruedas, por consiguiente, la altura de la misma obligaba al albino a estar en un ángulo similar al de noventa grados. El pelo de aquella melena le caía por los laterales, por la espalda... ¿Podía alguien ser realmente tan bello?

Se alejó a duras penas un paso para contemplar su obra. -Exquisito.- se abrazó a la prenda entregada por el mismísimo alquimista, olisqueándola sin repudios ni reparos.

Olía como el mismo cielo muy a pesar de la mancha de vino que importunaba la misma. Con aquella entre sus brazos y semi escondiendo el rostro en el mencionado lugar no apartó mirada de su contraparte, sonriéndole con la mirada, más su boca yacía seria, escondida tras la aglomeración de las telas.

-Verás, gatito... No me gusta que la gente me juzgue por mi aspecto.- apartó mínimamente la boca de la zona para poder hablar de manera más entendible. –Tendré que castigarte hasta que me pidas perdón.-

Suspiró, suspiró como si aquello no fuera a gustarle a él, cómo si se tratase de todo un sacrificio el estar ahí enclaustrado con semejante y masculina pieza de porcelana, a su vez negó con la cabeza. Volvió a restar tras las posaderas prácticamente expuestas del adulto pero manteniéndose distanciado de esas piernas, pues no deseaba que su bello gatito se tornase un caballo descocado buscando dar coces. –Eres un gatito despiadado.-

Le bajó los pantalones –y junto a ellos también la ropa interior- de un firme y severo movimiento, el botón que unía los laterales del mismo reventó por la fuerza del gesto y fue a parar a algún lugar de ése impoluto suelo, pero de nuevo eso no pareció importunar al de oscura cabellera.

Unas nalgas tan blancas cómo los mismísimos copos de nieve quedaron al descubierto y por su parte, río encantado con la escena. Su voz se vio irrumpida únicamente cuando con la palma desnuda de la diestra golpeó una de esas extensiones redondeadas y blanquecinas, dejando los dedos marcados en color carmesí. Pero no miraba al sometido de manera directa, si no que la atención del tirano estaba sobre el espejo que tenían justo delante y que les reflejaba a ambos desde tan indecorosa posición. –Ni se te ocurra quejarte, gatito.- y vino el segundo azote con tal calibre de fuerza que la piel albina tembló bajo sí, envolviéndole en un extraño y muy retorcido placer.
avatar
"Xoel" Uthmân
Demonio
Demonio

Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 04/01/2014

Money
Dinero: $2000

Volver arriba Ir abajo

Re: You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por Valerius XIII. Kyllmann el Dom Ene 19, 2014 8:22 am

La verdad es que no era un baño de cinco estrellas. Pero al menos no se estaba cayendo a pedazos, o había... desechos adorando el suelo y las paredes. Era espacioso para que ambos estuvieran cómodamente situados, al menos. Había un par de lavabos, y un par de retretes, especialmente diseñados para los inválidos. Estaba seguro que ese baño solo estaba para cumplir la normativa, ya que dudaba que una persona con silla de ruedas quisiera entrar en ese lugar atestado de gente que se movían sin mirar más allá de sus propias narices.

Escuchó como la puerta se cerraba, algo que agradecía. No le apetecía nada que nadie le viera en esa tesitura. Ante el mandato del niño no dijo nada, y con cuidado fue desabrochando los botones de su camisa. Deslizó las mangas a lo largo de sus brazos hasta sentir el frescor de la estancia directamente sobre su piel. Eso sí, se aseguro de que los guantes quedaran bien ajustados, para no mostrar su mano mecánica, ni para tocar los objetos que poblaban ese baño. No quería sentir, ni ver, nada que ese lugar pudiera mostrarle... ya bastantes pesadillas tenía por las noches.

Y quizás fuera por eso, concentrado en sus propios pensamientos, que había bajado la guardia de una forma que al cabo de unos instantes resultó ser desastrosa. El dolor que sacudió sus espinillas fue tan sorpresivo como intenso. Soltó un jadeo, e instintivamente se inclinó hacia delante, a fin de aliviar esa molesta sensación.

Y ese fue su segundo error de la noche. (O el tercero, por confiar en ese criajo). Aunque no percibió el frío mental rodeando sus muñecas porque los guantes cubrían su piel, si notó la presión que ejerció la anilla sobre ellas. Cuando el leve "clic" que indicaba que se había aplicado el cierre, se descubrió sin saber como esposado contra la barra de la pared. Y en una posición de lo más... ¡vulgar!

Estaba con la cintura inclinada hacía delante, y su larga melena blanca acariciaba su espalda desnuda y se escurría por ambos lados de su rostro.

Pero eso no era lo peor. Una ola de miedo, angustia e impotencia le invadió cuando los recuerdos pasados le sacudieron por entero... Atado. Sujeto. Sin libertad...

"Otra vez... no" pensó para sí, tirando desesperado de las esposas por puro instinto.

La voz de ese mocoso le llegaba lejana dentro del pánico que atenazaba su mente. Retazos sueltos llegaron a sus oídos: "Gatito... juzgue... aspecto...castigo... perdón"

Sacudió la cabeza intentando alejar esos recuerdos de sí, e intentar recobrar el dominio de si mismo. La situación lo requería. Y de forma urgente.

"...No te preocupes hermano, yo si que cuidare de ti" dijo una voz femenina que se escurrió entre sus recuerdos.

-¡No!- dijo a esa voz, pero que parecía estar protestando ante las acciones del mocoso, pues justo en ese momento le estaba quitando los pantalones y la ropa interior sin ningún tipo de duda y miramiento.

Sentir como el frío del baño acariciaba zonas de su piel que nunca mostraba con público delante consiguió que una pequeña alarma despertara en su mente, logrando traspasar un poco el pánico que le suponía estar atado.

Fue entonces cuando vino el primer azote. Una sacudida de calor y dolor le hizo arquearse y soltar un quejido. Un estremecimiento subió desde sus glúteos por la espalda, despertando un poco su abotargada mente. Alzó la mirada y descubrió con horror su imagen encadenada y desnuda, totalmente a la merced del mocoso que sonreía como si hubieran regalado un juguete nuevo. El rostro habitualmente impasible de Valerius se hallaba sudoroso, y sonrojado. Una mueca de desesperación adornaba sus labios...

¿Era realmente así de débil? ¿Así de lamentable?

"No, no... ¡no! Soy un alquimista y esto es intolerable" se dijo. Aunque el pánico y el miedo aún atenazaba su mente, consiguió dominar una pequeña parte de si mismo.

–Ni se te ocurra quejarte, gatito.- se atrevió a decir el mocoso.

Ese mocoso. Ese maldito y condenado mocoso. Apretó los dientes con rabia.

Vino un segundo azote en ese momento. Mucho más fuerte e intenso que le hizo soltar un jadeo más profundo que los anteriores. Sentía la piel de su trasero ardiendo y especialmente sensible.

-Te dije... que no volvieras a llamarme así- su voz sonaba temblorosa. Un frío sudor empezaba a cubrir su cuerpo. -Voy a hacerte pedazos, renacuajo...- siseó con la respiración alterada. Aunque tenía las muñecas atadas (procuraba no pensar en ello, si quería escapar) no estaba del todo indefenso.

"No será lo mismo que esa vez, por mi honor... ahora siempre llevo la espada conmigo, abuelo" pensó, esbozando una retorcida sonrisa. Alzó la mirada para observar desafiante los orbes oscuros del chico a través del espejo.

-Vas a lamentar haberme hecho esto, basura- apuntó con sus manos con cuidado. Y ante una orden mental, la espada oculta en su mano salió disparada hacía delante. Como esperaba y había calculado, atravesó como si fuera mantequilla la barra a la que estaba sujeto, y con ello parte de la pared. Ahora solo tenía que tirar para que la barra rota se desprendiera y le permitiera erguirse para dar su merecido a esa maldita hiena.
avatar
Valerius XIII. Kyllmann
Alquimista
Alquimista

Mensajes : 78
Fecha de inscripción : 09/01/2014

Money
Dinero: $2000

Volver arriba Ir abajo

Re: You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por "Xoel" Uthmân el Dom Ene 19, 2014 10:37 am

Los pantalones y calzoncillos del de cabellera albina estaban encarcelando aquellos tobillos tan delgados, cubriéndole el calzado, no permitiéndole mover demasiado las piernas. Era justamente esa zona de su fisonomía la única con ropa: Irrisorio si se tenía en cuenta que el resto de su lampiño estaba desnudo y expuesto al frío ambiente de ése baño.

Voz trémula pero decidida le retó y quién tenía el control mutó sonriente gesto a uno total e indudablemente serio, ya no habían alegrías, ni tenía que poner su esfuerzo en puestas en escena para llevarse a cualquiera a su terreno. Blabla y... ¡Espera! ¿Renacuajo? Eso únicamente incrementaría su castigo. No obstante y antes de poder tomar cualquier tipo de acción u medida ante tal desacato, el sonido chirriante de un metal impactando con otro hizo que lo oscuro de su mirada se fijase en cómo barra e incluso parte del muro se deshacía –literalmente- bajo una espada encubierta.

Pero ni se asustó, ni retrocedió. Desde un inicio supo que se enfrentaría a un gatito con uñas.

-Mierda que has hecho, escoria!- apuntó la maltrecha barra de metal desde el espejo. Su timbre testimonió el jactable enfado del crío, quién apartó su atención del espejo con un movimiento de índole rudimentaria para encararse al que el pelo le caía en cascada por los laterales de la cabeza. No se aproximó al otro por propia seguridad a pesar de encontrarse aún con las muñecas encadenadas pero si creó contacto visual para con su presa.

Chasqueó la lengua en claro ademán desaprobatorio y su mirada tomó cierta tonalidad carmesí, diabólica, preciso momento en el que capturó el alma del gato para ejercer con la misma lo que gustase.

-Mira, pedazo de basura...- movió el brazo derecho y para posible sorpresa del aún semi arrodillado y de trasero expuesto su brazo también se movió con la misma exactitud que lo hizo el perteneciente. No conocía aún el pleno poder de ejecutar una dominación completa, empero si podía ser capaz de lograr la mímica obligada -Podría cortarte el cuello con esa bonita espada tuya.- su puño apuntó su mentón con distancia prudente y calculada para que la mano metálica condecorada con aquella metálica no llegase dañar tan exquisita piel. -Así que sé buen gatito y ronronea para mi.-

Avanzó un paso pero aquel no gustó que fuera imitado por consiguiente las piernas del maniatado no se movieron. –Quieto.- aquello prácticamente se lo ordenó con aquella voz ya utilizada anteriormente para imperativo similar, aunque esta vez mano del crío se hallaba en su propia gola, él no contaba con nada en la misma pero el otro si estaba al borde de cortarse con el filo de su propia arma blanca.

Su otra palma se abrió en su totalidad, apuntando con la punta de los dedos hacia el techo que les cobijaba y la misma  expuesta se direccionó hacia el metal partido. Aire de apariencia candente empezó a bordear y contornear aquella porción de piel demoniaca y mientras lo oscuro de su mirada se centraba en el semblante del que tenía bajo su más retorcido y absoluto yugo bola de fuego del tamaño de una pelota de tenis impactó contra aquellos en desunión, derritiendo parte del metal.

-Únelos.-

La orden fue nuevamente corta, fácil de entender y más aún de ejecutar. No tendría más que agarrarse a aquello a lo que permanecía atado e impulsar para que nuevamente la barra quedase unida aunque era obvio que el metal pronto se enfriaría por lo que tendría vagos segundos para responder al dictamen impuesto.

Para acelerar las ideas del que parecía dormido alzó su pierna derecha y la impactó contra esa sonrojada nalga a la que ya propinó dos golpes a mano abierta, impulsándole con brusquedad hacia delante, el empuje hizo incluso que aquella hermosa mata de pelo impactase contra el muro que ambos tenían delante.

Podría haber utilizado el poder con el que mantenía al otro dominado para unir él mismo las juntas derretidas del caliente metal con las manos foráneas, pero era más divertido si el tal Velerius se humillaba y obedecía con las orejas gachas al mencionado dictamen.

Y mientras observaba divertido por los haceres de aquel otro su pie embotado se mantuvo contra la desnuda nalga del inmortal, asegurándole sumisión.

Ése idiota ya había enseñado las uñas.

Ahora sería su turno de atacar, sin duda, ése gatito tenía las horas contadas.
avatar
"Xoel" Uthmân
Demonio
Demonio

Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 04/01/2014

Money
Dinero: $2000

Volver arriba Ir abajo

Re: You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por Valerius XIII. Kyllmann el Dom Ene 19, 2014 12:40 pm

Ya al ver que no se meaba en los pantalones al ver que tenía una espada lista para usar ya tendría que haber sospechado que algo no iba bien. Pero entre la ira y esa continua sensación de ahogo que tenía por estar atado su mente no estaba al 100% de rendimiento. Era como si funcionara con lastres, siendo impulsada únicamente por las sensaciones. Respondía ante el dolor, ante el miedo y ante la ira, pero no ante la razón y calculo estratégico que siempre lo dominaba. Había perdido su templanza y su autocontrol. En resumidas cuentas, había sido un necio por confiarse tanto.

"Parezco un novato"
pensó con rabia, mientras clavaba su mirada en los ojos tan oscuros como pozos del chico, que lucía bastante molesto... unos ojos que se tornaron carmesíes. "Mierda..." Ahora estaba seguro que no era un muchacho normal el que tenía jodiendole ahora mismo la existencia. Y al ver el alcance de sus poderes, al lograr que su brazo se moviera ignorando su voluntad, e imitando los gestos del chico... se dio cuenta de que había altas posibilidades que se hubiera topado con un demonio.

La amenaza de cortarle el cuello no impresionó demasiado a Valerius... después de todo era un alquimista. Bien podía arriesgarse a ello... pero dolía bastante. Además, si hacía eso seguramente revelaría por completo quien era ante una prueba tan indiscutible. Y a saber que haría ese mini demonio. Era capaz de hacerle fotos y hacerle chantaje con ellas, o algo peor...

No, mejor resistirse, pero manteniendo un perfil bajo. Confiaba que no se diera cuenta de quien era. Nunca se había alegrado tanto de no ser amigo de las cámaras.

Ahora también se lamentaba de no haber desarrollado habilidades más defensivas para tratar con esa hiena, como el resto de los alquimistas. Aún así, aún no estaba acabado, y tenía un par de ases guardados bajo la manga. En cuanto tuviera ocasión los usaría.

Y tras eso... lo convertiría en el desecho que era. Solo que todavía no lo sabía. Pronto lo descubriría.

Por lo que siguió sus ordenes, apretando los dientes y tensando la mandíbula. En un nuevo alarde poderes (el chico era un tanto... candente), la barra se había vuelto a unir. Y nuevamente estaba preso. Respiró hondo, tratando nuevamente que esa sensación no lo redujera a una masa inútil y desvalida.

El dolor que sentía en su trasero sirvió para ello, alimentando su ira y enfado. Lo miró por encima del hombro y le escupió a los pies. No eran modales de un caballero... pero ahora no estaba para esas sutilezas.

-Mierda de demonio...-esbozó una sonrisa torva, despreciativa. - Tus pies de niñito apenas hacen daño. Creo que eres el ser más lamentable con el que me he cruzado nunca. Basura.-

Si creía que iba a amilanarse... ¡lo llevaba claro!



Lo que pasa por la mente de Val cuando VI se escaquea del trabajo:

avatar
Valerius XIII. Kyllmann
Alquimista
Alquimista

Mensajes : 78
Fecha de inscripción : 09/01/2014

Money
Dinero: $2000

Volver arriba Ir abajo

Re: You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por "Xoel" Uthmân el Mar Ene 21, 2014 8:58 am

Curvó los labios en claro indicio de complacencia tras el designamiento declarado: Demonio. Oh, sí, eso era mejor que los otros tantos esputados de manera injuriosa.

Aglomeración de saliva impactó contra su lustroso y caro calzado consiguiendo que una expresión más ensombrecida abarcase su gesto, aunque a pesar de ello sonrisa mermó ni un ápice. –No dejas de provocarme, gatito.- su mirada y atención se direccionó hacia lo húmedo de la bota, trasladando poco después oscuros fanales hacia lo pomposo y tierno a lo que la suela de la misma se apuntalaba, carne jugosa, trasero honorable.

Su pierna desdobló posiciones y de nuevo la suela descansó sobre el mármol de bajo los pies de los enclaustrados en aquella angosta habitación.

Mano diestra perteneciente palpó la candente carne de quién no tenía ni idea de quién era y agarró con firmeza una de las nalgas expuestas, mirando de nuevo el espejo que les devolvía el encuentro entre ambos inmortales. –Has sido malo.- declaró sin pizca esparcimiento, prensando los dígitos en lo ya palpado dejando marcas carmesí que más tarde se amoratarían ahí dónde los dedos hacían mayor rango de presión antes de dar un tercer azote más sonoro que el resto, aquellas turgentes carnes temblaron de manera violenta, casi vulgar al golpe certeramente propiciado.

Dejó la contienda para con el culo del allí subyugado para revolotear alrededor de su maniatada marioneta. El espectáculo era soberbio y estaba convencido que en las pujas de esclavos a las que acudían todo tipo de adinerados personajes aquel fibroso y turgente se llevaría las más elevadas sumas. –¿Te gustaría ser esclavo, minino?- extendió los brazos en exagerada representación de lo siguiente a decir: –¡Nos darían tanto dinero por un gato sin amaestrar!- paró sus pasos justo tras el cuerpo del reclinado, mirándole desde el espejo con un gesto que no acompañaba a la escena, pues sonreía con la inocencia propia de un crío a pesar de estar hablando sobre terrenos peliagudos hasta para un adulto. –O podrías ser mío. Simplemente mío.- oscuridad se ciñó en su voz, dejando una vez más que su procedencia demoniaca dictaminase sobre frágil cuerpo aún por desarrollar.

Agarró al albino por ambas nalgas, separándolas lo menester como para que su ano quedase al descubierto. Sinvergüenza coló escueto cuerpo entre las mismas, frotando descaradamente su paquete contra la zona que él mismo abría.

Me podrías cabalgar cada día.- le guiñó un ojo desde el mismo vidrio provisto para la diversión del mocoso.

Dedos que ejercían la separación de esas nalgas movieron al unísono el pulgar y sin andarse con miramientos ni puestas en escena, estiró de la dermis que bordeaba la entrada al cuerpo de al que no sabía virgen. Tensó. Destensó. Volvió a tensar y... Uno de esos gruesos dígitos se internó en el recto de su acompañante de aquella noche.
avatar
"Xoel" Uthmân
Demonio
Demonio

Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 04/01/2014

Money
Dinero: $2000

Volver arriba Ir abajo

Re: You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por Valerius XIII. Kyllmann el Mar Ene 21, 2014 12:26 pm

Sus ojos se esforzaban por captar cada detalle, cada gesto, que le ayudara a ver a través de su niño captor. Sin embargo, estar mirando en esa postura al puto crío era bastante incomodo, y al cabo de unos instantes tuvo que conformase con mirarlo a través del espejo. Lo que ahora deseaba ahora con todas sus fuerzas era taparse los oídos. Estaba odiando no solo que le llamara "gatito", sino la falsamente dulce candencia con la que le hablaba. Estaba completamente seguro de su victoria al tenerle encadenado, desnudo y...

Soltó de nuevo un jadeo, luchando por apartar los recuerdos de su pasado. No, no era lo mismo de esa vez. ¡No lo era!

–Has sido malo.- le dijo divertido el chico, como si estuviera encantado por ello. Había apartado el pie de su culo, pero ahora estaba estrujando dolorosamente la sensible y enrojecida carne de sus glúteos. Estaba seguro que, tras esto, no se podría sentar en una larga y maldita temporada. Pero por otro lado lo agradecía. Cuanto más dolor hubiera, más se lo cobraría más tarde. Le lanzó una mirada envenenada al demonio, pero este ni se inmutó, estaba encantado con su "juguete". Valerius le vio alzar la mano, y segundos después...

¡Plas! Un tercer azote, el más fuerte de todos hasta ahora lo sacudía por entero, logrando que un quedo jadeo de dolor se escapara de entre sus labios. Tenía unas ganas tremendas de asestarle una patada, pero sus propios pantalones y ropa interior alrededor de sus tobillos le tenían entorpecido de una forma humillante. Podría hacerlo, pero sería muy predecible.

No, si quería pillarle tenía que ser con algo que no se esperara...

Observó con cierto alivio como abandonaba su trasero. Aún así empezó a danzar a su alrededor, cual zángano. Valerius le miró de reojo, apretando los dientes. Se sentía como si fuera un... producto expuesto. Es más, JAMÁS había estado expuesto de esa forma ante nadie. Ni su hermana Cassandra se atrevió a tanto...

–¿Te gustaría ser esclavo, minino?- preguntó de repente, sobre actuando de una forma que hizo que Valerius quisiera vomitar. –¡Nos darían tanto dinero por un gato sin amaestrar!-

Pero... ¿¡quien coño era ese crío, demonio... lo que fuera?! ¿Trabajaba en el mercado de esclavos? ¿O se estaba marcando un farol para asustarle? Lo llevaba claro...

El alquimista miró desafiante al chico que reflejaba el espejo, ese que tenía la dulce apariencia de un infante que no ha roto un plato en toda su vida. Se había vuelto a posicionar detrás de él, y Valerius no pudo evitar tensarse ante su cercanía.

–O podrías ser mío. Simplemente mío.-


Un nuevo escalofrío recorrió la espalda de XIII... esa no era la voz de un niño. No podía serlo. Era... oscura. Y mucho mayor. Si. Realmente se había topado con un demonio... que maldita fuera su suerte. No tendría que haber salido de su despacho.

-Lo siento mocoso, pero no estas a mi altura- pudo decir en tono sarcástico antes de ser nuevamente agarrado con gran brusquedad de sus nalgas. Su dolorida piel protestó ante ese agarre, y por sus labios se filtró un siseo dolorido. Y como si ya no hubiera tenido suficiente humillación, separó sin piedad ambos montículos enrojecidos, exponiéndolo a esa oscura mirada. Un momento... ¿se estaba frotando contra él como un gato en celo? Si...¡Lo estaba haciendo! Podía sentir toda su baja anatomía horrorosamente bien. TODA.

Y encima ¿qué le podría cabalgar, decía? ¡Joder, joder! ¡Si le pillaba le iba hacer cabalgar en un puto cactus al criajo de mierda! ¡O en un pez espada!

-¡Te matare! ¿me oyes? ¡Y de la forma más dolorosa que se me ocurra, y se muchas!- jadeó, revolviéndose para alejarse de esas manos. -¡...!- soltó un jadeo de alarma al sentir como los dedos del chico jugaban con su entrada. -¡Mierda! ¡No, ni lo pienses! ¡No...!- uno de los dedos hizo su dolorosa e incomoda entrada en su interior, dejándole sin aliento y sin palabras. Arqueó el cuello hacía atrás, con las mejillas arreboladas y la mirada incrédula. Tenía la respiración alterada, y su corazón latía con rapidez contra su pecho. -¡Saca ese dedo ahora mismo! - pudo lograr decir entre siseos, tensándose y luchando por librarse de la presencia de ese intruso en su interior. -¡Sácalo! ¡No sabes con quien te la estas jugando!-



Lo que pasa por la mente de Val cuando VI se escaquea del trabajo:

avatar
Valerius XIII. Kyllmann
Alquimista
Alquimista

Mensajes : 78
Fecha de inscripción : 09/01/2014

Money
Dinero: $2000

Volver arriba Ir abajo

Re: You can feel? || Priv. Val }{

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.