Encarcelados en un mundo donde fueron programados para vivir. Para servir a los humanos que hicieron su creación. Los hombres arrasaron con todas las mujeres del planeta convirtiendo un nuevo mundo en solo la raza masculina. No hay diferencia de géneros, se han convertido en uno solo. Prostitución, luchas, tecnología avanzada, nuevas jerarquías… Caballeros, bienvenidos al paraíso…

Homines Hortum.



BITE ME, BABY







Conectarse

Recuperar mi contraseña








¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 44 el Miér Jul 19, 2017 2:21 am.







Últimos temas
» Saint Seiya Gold Myth
Lun Jun 29, 2015 10:51 am por Invitado

» Limpieza de afiliados
Miér Abr 01, 2015 8:58 pm por Invitado

» What's Up!? The Rules—
Lun Feb 16, 2015 9:15 pm por Kyochi Kokonose

» khanes of war (Afiliacion Elite)
Dom Oct 26, 2014 11:21 am por Invitado

» Lyurand Terris [Normal]
Sáb Sep 13, 2014 12:50 am por Invitado

» Academia Ciaeth | Élite - Cambio de Botón
Vie Sep 05, 2014 4:52 pm por Invitado

» Pokémon Elysium ROL [Cambio de Botón]
Miér Ago 06, 2014 7:06 am por Invitado

» [Re-apertura] Gizem - Normal [cambio de botón]
Jue Jul 17, 2014 10:26 pm por Invitado

» { Spectra Entertainment —Hermana [YAOI]
Mar Jul 08, 2014 4:16 pm por Gintoki “Grim” V. Sakata














MÁSTER TENNEN PAAMA
GINTOKI "GRIM" V. SAKATA
PERFIL - MP
TÚ OXÍGENADO ADMIN
VICTOR K. MOONSPELL
PERFIL - MP
ADMIN
BUSCANDO UN AMOR
PERFIL - MP







SOULMATE

GOLD


pandoralovers
SILVER

Academy Dark Wind

Pulse
Crear
Hatfield Universitiy
 
OnatabanaCrear foro
Bleach: Shadow Of Seireitei
Danger Clan
Infection Rol
OPPUGNO THE LIGHTS
Shinobi Wish Nova Orbis
Souls & Swords
Falthirien[k]ing Project
Sword Art Online (SAO) photo 3535_zps8cc7883a.gif
 photo 40x40-1.pngStanford University
London City RPG

Forbidden City

kuroshitsuji RolKiefer University

Game of Thrones
 Teen Titans New Generation
 Pokémon Soul

Baltofans-vocaloid
Shaman King Fukkatsu RolGakuen Shingetsu Rol
Pandora: Shin Seiki
League of Legends Rol
HOLYWELL CITY RPG

School Codes
Survival PokerCrear foroSG

Ciudad Hino [
Human DesireHell Guns RolDS
School of devil Wayi
BRONZE


DIRECTORIO





TOP

Shiki Topsite!
Vote for Homines Hortum at Top Site List PlanetOnigroup Top List
Vera's Tales TopsiteKuroi Bara Top List
 Wonderful Nightmare Top Site


BLOG'S

Forbidden Paradise
Mangas YaoiMangas Yaoi








PRÓXIMAMENTE







Este skin ha sido diseñado en su totalidad para el foro Reckless University, por su web máster Swag “Swaggie” X. McCoy, la cual fue muy amable en cedernos la totalidad del diseño para poder editarlo a nuestro gusto. la edición; el color, la historia y totalmente su administración es para el Staff de Homines Hortum; el cual no tiene ninguna objeción si alguna de las imágenes editadas que han de ver les guste y puedan tomarlas con el permitido crédito; cualquier plagio está completamente prohibido. El widget de Staff ha sido obra de Ramona de osc. Gracias por su tutoría de ayuda.
El contenido es obra de la administración de #Homines Hortum. Idea original basada del foro #Hortus Deroum el cual el administrador principal obtuvo el permiso de editar la historia y ambientarla de una manera diferente a la original. El foro quedo en estado inactivo. Idea original de #Oriana Ojeda, Ideas editadas y parte de la originalidad de #Gintoki “Grim” V. Sakata #. Diseño grafico realizado por #Gintoki “Grim” V. Sakata. Todas las tablillas son propiedad del #Staff de Homines Hortum. La originalidad es lo que llama la atención, no plagies. Se educado.


credits.
pictures: © zerochan, deviantart & we♥it
skin: © Reckless University
lyrics: © Gintoki “Grim” V. Sakata
© -



♥ Homines "Yaoi" Hortum




Casting: I Mouskouri

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Casting: I Mouskouri

Mensaje por Invitado el Lun Nov 04, 2013 7:37 pm

Todos hemos visto a lo largo de nuestras vidas al menos una guerra, aunque sea por fotos, videos o medios de comunicación. Incluso las personas minoritariamente sensibles se inquietan ante la mera palabra bélica. Sin embargo, la imaginación o las dicciones nunca podrán superar a la realidad.
En mi caso, nací en Grecia, sobre una de las vías de comunicación más importantes del imperio, pero la desgracia se cernía sobre los nativos de nuestras tierras, al haber sido ocupadas estas mismas por los otomanos. Las propiedades de mi familia les fueron arrebatadas y entregadas a los funcionarios civiles y religiosos extranjeros, sin importarles dejar en la calle a un matrimonio con un bebé. Los derechos e igualdad habían muerto en el campo de batalla, atravesados por los filos de los turcos invasores. El saber e inteligencia de Grecia estaba perdido, los habitantes huían a las islas o montañas, poblando sitios impensados y poco propicios para la vida, aferrándose a sus tradiciones pero viéndose forzados a perder el bienestar digno que cualquiera merecería; mientras que otros se sometían al pago de impuestos especiales para continuar manteniendo el acceso a su religión y características nacionales.
Nosotros fuimos unos de esos tantos que debieron escapar como delincuentes y recomenzar; pero por fortuna, mis padres contaban con profesiones de elevados salarios, una impecable reputación y ahorros suficientes como para construirse una nueva vivienda en mejores condiciones que las de la gran mayoría de griegos. A pesar de esto, muchas veces el alimento faltaba o incluso las prendas de vestir, ya que los precios que se nos cobraban eran devastadores. Recuerdo con nitidez las numerosas noches en que los ardores estomacales no me permitían conciliar el sueño y sólo disponía de alguna fruta fría, o cuando el invierno azotaba con crueldad y a falta de abrigos adecuados, se salía a cazar algún animal para matarlo y crear mantas con su piel o pelaje. Pero sin duda alguna, lo más perturbador era salir a caminar por el barrio y ver a la gente desesperanzada, pidiendo limosna. Los más fuertes continuaban firmes en su convicción y se ayudaban mutuamente, mientras que los débiles acababan abandonando sus principios y robaban o mataban a los suyos. En los casos más extremos incluso se suicidaban de maneras terribles. Yo, a mi corta edad, vi numerosas muertes atroces y las peores miserias de la humanidad, aunque injusto sería juzgar a todos por igual. Siempre queda alguien que todavía vale la pena.

Mi madre era una maestra muy entregada a su trabajo. Enseñar le encantaba y mezclar el conocimiento básico que todo niño debería tener junto a las doctrinas liberales, indispensables para crear personas con identidad y valores firmes. Sus discursos eran demasiado revolucionarios y tal vez peligrosos, pero ella era valiente... o tal vez excesivamente incauta. A veces hay que saber apagar los incendios sin terminar jugando con el fuego.
Por otro lado, mi padre pensaba muy distinto, él era pacifista y recatado. Cumplía con su trabajo como doctor con verdadera dedicación, especialmente considerando las múltiples enfermedades, virus, fiebres e intoxicaciones que padecían los griegos a menudo, ante las condiciones inhumanas que llevaban de vida. Me hubiese gustado acompañarle, pero sólo tenía ocho años y era un crío inútil, no había mucho que fuera capaz de hacer, excepto estorbarle. Así mismo, con una sola ocasión en que visité aquella precaria clínica, mi estómago se revolvió y estuvo vomitando alrededor de una hora. La desnutrición era algo que nunca presencié ni imaginé, tampoco las heridas profundas que los delincuentes ocasionaban, ni los niños deshidratados y sudando por la fiebre. Miembros cercenados, piernas gangrenadas, cerebros volados por un disparo suicida generado ante la desesperación... imágenes que nunca se borraron de mi joven mente. Mi papá decía a menudo que tuviera fé, que no me preocupara pues dios se encargaría de hacer justicia. ¿Era realmente así? ¿Por qué alguien que jamás daba indicios de su presencia podría tenerlos el afecto o consideración como para apiadarse de nosotros y ayudarnos? Hasta ahora, nuestras efímeras existencias continuaban encendidas por nuestro esfuerzo, y lo mismo creía mi madre. Aunque no lo dijera, lo veía en sus ojos y la forma que ignoraba los ideales de papá. ¿Tenía realmente sentido venerar y creer en un ente que no nos respondía y nos dejaba irnos agotando progresivamente?

En mis tiempos libres y solitarios, cuando mi familia se encontraba fuera del hogar cumpliendo con sus obligaciones, yo solía encaminarme hacia un pequeño lago poco potable que se ubicaba a varios kilómetros desde nuestra "ciudad". Era un bonito paisaje el que lo rodeaba, con grandes rocas donde sentarse, un par de árboles frondosos que generaban sombra y varias aves que acostumbraban a posarse y anidar en sus copas, improvisando coplas vivaces que alegraban el ambiente. Un pequeño paraíso junto al infierno, donde poder huir para refrescar el alma. Allí me gustaba pescar, aunque ciertamente nunca atrapaba nada porque las aguas eran contaminadas; sin embargo, ese pequeño tesoro que sólo me pertenecía a mí, me trajo una sorpresa un día, una grata e inolvidable sorpresa. Yo yacía tirado junto al agua, con los pies sumergidos y el cuerpo fuera, recostado en el césped y sonriendo complacido con el calor del sol que acariciaba mi rostro, cuando de pronto una sombra inesperada me cubrió. Abrí los ojos algo sorprendido y vi el rostro de un niño mirándome contento y curioso. Físicamente era muy distinto a mí, aunque con una belleza extraña y extranjera, a simple vista comprendí que era un turco. Me aparté asustado, colocándome a la defensiva y cogiendo una piedra, dispuesto a arrojársela si me daba indicios de querer pelea. Él, riendo divertido, alzó los brazos y dijo "Me rindo". Pensé en ese momento que era muy raro, pero luego me di cuenta que el extraño era yo. Le pregunté entonces qué quería de nosotros y le exigí que se regresara a su hogar y dejase en paz el nuestro, pero el chico se sentó en el suelo con tranquilidad, flexionando las rodillas y apoyando su mentón en estas, sin dejar de mirarme. "Huí de mi casa, no puedo regresar, hospédeme en su pequeño paraje" me pidió aún con esa expresión risueña y tan poco común. Empezó a hurgar en su bolsillo tras eso, lo que me alertó más, aunque para mi defraude, no fue un arma lo que sacó sino un muñeco de trapo de manufactura griega "Este es mi juguete preferido ¿sería un pago apropiado?" me ofreció, extendiéndolo hacia mí. Me acerqué boquiabierto y lo tomé entre mis manos, todavía perplejo por la extraña racionalidad del muchacho. ¿Era realmente raro o es que aquello que me sorprendía tal vez era que en verdad no tenía nada distinto a mí, a pesar de ser turco? Acepté la ofrenda, aún desconfiado y de mala gana, decidiendo permanecer a su lado para vigilarlo de que no planeara nada contra mi hogar.
Esa noche marcó mi vida para siempre y me convirtió en alguien nuevo, un verdadero humano. Mi supuesto "enemigo" me enseñó cosas, valores invaluables que nadie más me había transmitido. Me demostró con su constante sonrisa en ese alejado páramo, que todos buscábamos lo mismo: paz y felicidad. Aquel muñeco se transformó en el escudo de nuestra eterna amistad, una prueba fehaciente de que sin importar la nacionalidad, todos disfrutamos de la misma manera. Su piel helada, abrazándose a la mía frente a una hoguera precaria, grabó en mí que poseíamos las mismas debilidades y necesidades, que juntos precisábamos ayudarnos a superar. Ambos nos dimos cuenta que no era indispensable una bandera para tener un hogar, sino solamente unir corazones y personas bajo un mismo cielo.

A la mañana siguiente, lo llevé a mi deshabitado hogar y le mostré mis cosas, nuestras costumbres y tradiciones, alimentos y formas de vida. Parecía maravillado, a pesar de la pobreza extrema que mi entorno era comparado al suyo. Cuando ya el sol se estaba poniendo, le dejé un instante en el comedor, saliendo a buscar unas frutas para invitarle algo de comer, pues estaba realmente hambriento. Desgraciadamente, al regresar, las manzanas que cargaban mis brazos cayeron pesadamente y rodaron por el suelo junto a varias frías lágrimas, cuando le vi en el suelo de mi casa, sobre un charco de sangre y con el cráneo partido. Junto a él yacía mi madre con un leño ensangrentado entre sus manos. Exploté en llanto, desesperado, angustiado, sin entender porqué lo había hecho, mientras me lamentaba y la atacaba llenándola de preguntas violentas sobre su actitud. Mi corazón estaba dolido y mis oídos no entendían sus pobres justificaciones. "Enemigos", "Diferentes" ¿por qué? ¿En qué? ¿Dónde demonios estaba?

Las tragedias se sucedieron desde entonces, principalmente una que dio un vuelco importante en mi rutina. Los otomanos nos atacaron inesperadamente y destruyeron todo el "poblado". Mi madre rápidamente me escondió en un sótano secreto que guardaba bajo la casa y que yo desconocía hasta el momento, tras ordenarme que guardara silencio absoluto pasara lo que pasara. Mis recuerdos del asedio son algo borrosos, pues el miedo infinito y el llanto bloqueaban mi raciocinio. Temblaba, hecho un ovillo en el suelo, sin siquiera prestar atención a mis alrededores plagados de libros y objetos extraños. Disparos se escuchaban por doquier, por el pueblo entero, junto al aullido de los perros, el sonido de la sangre derramándose , los gritos y alaridos de agonía bañaban la tierra... mis oídos parecía que se hubiesen sensibilizado ante el contacto casi inminente con la muerte. Finalmente, la ola de sangre se extendió hasta encima de mí. Aún permanecen resonando claramente en mis oídos los pasos fuertes y despiadados, las espadas inhumanas atravesando la carne de mis progenitores, las súplicas de mi padre y las maldiciones de mi madre, mientras su sangre escurría entre las precarias maderas del suelo y goteaban sobre mi cabeza y rostro empapado en lágrimas. Cuando todo acabó, delante de mi alma desgarrada, un tomo especial brillaba frente a mis ojos encharcados, casi como una señal, como una rosa de esperanza en el desierto, sobre aquel particular altar oscuro y secreto de mi madre, los textos sobre el culto a UT cayeron en mis solitarias manos.

Pasé varios días abrazado a aquel libro como mi único sostén emocional, leyendo con curiosidad sus páginas, intentando averiguar lo que pasaría por la mente de mi madre y, a la vez, queriendo encontrar respuestas a las múltiples preguntas que surcaban mi mente. ¿Por qué todo eso había ocurrido? ¿Por qué nadie había sido capaz de dialogar y entender cosas tan básicas que dos simples infantes sí pudieron? ¿Por qué existían barreras invisibles pero a la vez tan poderosas entre los humanos? ¿No había más solución que destruir todo lo diferente? Mi corazón y cerebro giraban a millas por hora, intentando descifrar los misterios más extraños de este mundo, asimilando nociones, verdades, secretos y demás; al mismo tiempo que el conocimiento sobre Deivos calaba en mi entendimiento.
En pocos días sentí que había crecido demasiado y en vez de derrumbarme, decidí aferrarme a los buenos recuerdos que aún perduraban, al legado que me había dejado mi querido amigo muerto: la eterna sonrisa que debería contagiarse al mundo entero para que todos tengamos algo en común. No lo defraudaría, ni dejaría que ninguna muerte fuese en vano. Quizás dios no existía, o simplemente no le importábamos, pero el tal UT era diferente, con el poder suficiente podía invocarlo y conseguir la fuerza necesaria para realizar mi sueño. El poder corrompe, pero es necesario para guiar la oscuridad hacia la luz y yo quería correr ese riesgo, quería cargar a mi espalda mis ideales y fabricar esa utopía soñada por todos pero imposible hasta ahora: un mundo sin guerras, sin distinciones ni discriminaciones... un lugar donde los corazones y las personas puedan unirse bajo un mismo cielo y latir al mismo compás.

Así comenzó mi travesía. Dejando todo atrás, excepto las pertenencias necesarias para mi instrucción en el culto, empecé a estudiar intensamente los textos, las distintas civilizaciones del mundo, la magia negra que debería aprender a controlar y utilizar, los rituales, conjuros y protocolo necesario. Fui creciendo en conocimiento, ampliando los horizontes de mi mente, involucrándome en el mundo y con las personas, practicando el arte de vivir y recopilando información, hasta que maduré en edad y pensamiento. Una vez completamente formando, instruido, fuerte y listo, di rienda suelta a mi destino. Grabé en mi carne los 13 números romanos que más tarde repartiría en los doce pilares que me apoyarían en mi viaje, y partí en la búsqueda de ellos, esos hombres, niños y adolescentes que compartían mi destino, mis ideales y sentimientos para que juntos cargáramos con este y llegáramos hasta el final.

Los años transcurrieron, los trece nos reunimos para alzar un mismo sueño y cuando todo estuvo listo, un 6 de junio de 1666, invocamos al demonio de UT para pedir la inmortalidad. Él apareció, no se escondió como ese dios en que mi padre tanto había creído, y cumplió nuestra exigencia, dejando tras cada uno un demonio que le guardara, o más bien, espiara las espaldas. Ahora el poder ya estaba en nuestras manos y cada quien tomó su propio camino, excepto unos pocos.

Hasta el final, a través de los siglos creí en la humanidad, confié en ella y luché de su lado hasta que se extinguió sin poder hallar la verdad que dos simples niños fueron capaces en una noche de paz. Tras eso, los trece alquimistas nos volvimos a reunir, sabiendo que era el momento de cambiar el mundo y reencontrarnos con UT. Llegamos a un acuerdo, recomenzar desde cero, con el lienzo en blanco, formando un mundo nuevo como el que siempre soñamos; pero las semillas de la discordia y las diferencias acabaron germinando entre nosotros, esas diferencias que siempre habían llevado al mundo a la discordia, se plantaron entre nosotros mismos, "los supuestos elegidos" para terminar con ella. Magheq se opuso a crear numans, a recaer en el mismo error dos veces, objetando que sólo repetiríamos la misma historia, mientras que mi grupo defendía la creencia de una nueva oportunidad, fomentando la unidad desde raíz. Todo desencadenó en tragedia, una vez más vi la guerra sembrada sobre mi familia, las armas alzadas unos contra otros, los sueños derrumbados, los afectos olvidados y perdí a quien siempre consideré mi hijo, mi número IV; al unísono en que los pilares que sostenían la utopía se desmoronaban junto a mis amigos, mis camaradas, mis hermanos e hijos. El nuevo mundi que surgió de eso terminó muy distinto a los planes originales. En vez de construir un paraíso, fabricamos un infierno. Mi alma se quebró, les fallé a todos, me fallé a mí mismo y perdí la razón de vivir. Fui cobarde y huí avergonzado, por primera vez sin una sonrisa en el rostro.
Actualmente me he establecido en una isla de Relinquitur donde nadie más vive, ni sabe mi paradero. Aquí permanezco aislado, rememorando los buenos y malos tiempos, anhelando y soñando con nostalgia, mientras cargo con esta pesada sonrisa que prometí llevar siempre hasta el final.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Casting: I Mouskouri

Mensaje por Gintoki “Grim” V. Sakata el Lun Nov 04, 2013 7:41 pm



Aceptado




▶ Gracias por haber realizado el casting.
▶ Se recuerda que luego de que sea publicada la ficha y dado color al personaje el canon pasara a estar ocupado.
▶ Espero con muchas ansias que la pase genial en el foro.





Aquí, alimenten al pobre Gin-san:



Gin-san & su amor por el dulce:

Keep calm...:

avatar
Gintoki “Grim” V. Sakata
Alquimista
Alquimista

Mensajes : 666
Fecha de nacimiento : 02/06/1991
Fecha de inscripción : 14/09/2013
Edad : 26
Localización : ➺ En alguna parte de la ciudad, seguramente entrando a escondidas al palacio de Hortus Deorum para librarse del trabajo y comer gratis.

Money
Dinero: $2000

http://homines-hortum.crearforo.mx

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.